"patologizar los tejidos"

“Patologizar los tejidos”

Hoy quería hablaros brevemente acerca de un concepto denominado: “patologizar los tejidos”.

Dicho concepto tiene mucho que ver con lo comentado en el artículo anterior, el cual, os recomiendo encarecidamente que leáis antes de adentraros en este.

¿Qué significa «patologizar los tejidos»?

«Patologizar los tejidos» hace referencia a “culpabilizar” o, señalar como causante de un síntoma o patología a un tejido dañado.

Para seguir en la línea del artículo anterior (aunque después pondré otro ejemplo), pensemos en una persona que va al médico con un problema de dolor lumbar que ha aparecido de repente, y que lleva varios días sin desaparecer. El médico, como es normal, le manda el típico tratamiento pasivo consistente en reposo (¿Por qué esto no es lo más adecuado?) y antiinflamatorios.

Pasa un mes. Los dolores no han desaparecido e incluso, hay días en que son más fuertes. La persona vuelve al médico y este, en vez de recetarle la realización de ejercicio físico, una mejor alimentación y un mejor descanso, decide que lo mejor (o lo único que conoce) para contentar al paciente con una solución es enviarle a que se haga una radiografía.

"patologizar los tejidos"

Tras recibir los resultados, el médico observa que el paciente presenta una protrusión en L5-S1. Se frota las manos y le dice a la persona:

– Bien. Ya sabemos la causa de su dolor.

– ¿Es grave doctor?

– Bueno, usted presenta una protrusión entre L5-S1.

– ¿Y qué puedo hacer Doctor?

– De momento, tenga cuidado. Intente hacer los menores esfuerzos posibles y repose si los síntomas aumentan. Aunque bueno, existe otra posibilidad la operación… Sin embargo, es un proceso complicado, perderá ciertas facultades en su columna y no siempre es efectivo a la hora de reducir el dolor. Así que, por el momento intenta no agravar los daños y ver si mejoras.

– Muchas gracias Doctor.

¿Os suena verdad?

El dolor de esa persona no va a desaparecer porque no está modificando ninguno de los posibles factores que le han llevado a desarrollar el problema. Ni que decir tiene, que posiblemente, la protrusión no tenga absolutamente nada que ver con el dolor.

Consecuencias de “patologizar un tejido”

¿Qué se ha conseguido?

  1. Aumentar el miedo de la persona. Ahora se siente frágil. Piensa que algo está mal en su columna y que puede agravar el daño si no presta especial atención. Esto garantiza la cronificación del dolor. 
  2.  Desviar la atención de la verdadera razón de su dolor, consiguiendo que los esfuerzos ahora estén enfocados en tratar esa protrusión.
  3. Hacer perder tiempo a la persona, que posiblemente ante la desesperación que conlleva que el dolor no desaparezca, decidirá pasar por quirófano, lo que le limitará de por vida.

Como podéis observar esto es muy serio. Se está jugando con el devenir y la salud de las personas. Lo peor de todo, es que esto no se queda aquí. Hay otros casos donde se produce el proceso inverso. Os pongo otro ejemplo (esta vez corto):

Una persona va al médico asustado porque le cruje la rodilla derecha siempre que se agacha y no sabe que le puede pasar. No le duele, pero nunca se sabe. El médico le dice que puede haber un problema en la articulación y le manda a hacer una resonancia.

En los resultados, aparecen signos de artritis en la rodilla y el médico le dice que tenga cuidado, que si no se cuida a saber como va a llegar a la vejez…

Curiosamente, una rodilla que nunca había dolido, tras recibir estos resultados, al poco tiempo comienza a doler. ¿El problema? Que tras recibir los resultados la persona ha creído que estaba en peligro y ha tenido una fijación constante en la rodilla. ¿Qué hace el cerebro? Producir dolor en la rodilla.

La persona con su extrema fijación y su miedo a empeorar dicha artritis le ha dado a entender al cerebro que necesita una mayor protección. ¿Y cuál es el sistema de protección por antonomasia del organismo? El dolor.

Conclusiones

Nos falta muchísimo por descubrir acerca del cuerpo humano. Lo que sí esta claro es que el cuerpo humano es un sistema muy complejo, donde todo está relacionado. Por lo tanto, lo que seguro que es un error, es aportar diagnósticos de tipo simplista como los que acabo de comentar anteriormente.

Por otro lado,  me gustaría enfatizar el hecho de que, si bien el cuerpo es un sistema complejo, no os hacéis una idea de la propia complejidad del cerebro. En ese aspecto, sí que estamos a años luz de descubrir su verdadero potencial. Lo que os quiero decir, es que no subestiméis su poder y la influencia que puede tener en el cuerpo en la dimensión física.

Para finalizar, me gustaría aclarar que por mucho que hable de los fallos en el sistema médico, estos no serían posible si no fuese porque las soluciones que este trata de aportar son las soluciones que andan buscando las personas:

  • Soluciones fáciles ante causas específicas y con una solución rápida y sin esfuerzo por parte del propio individuo.

Por lo tanto, los que primero necesitamos cambiar somos nosotros.

“No te quejes de la nieve en el techo del vecino cuando el umbral de tu casa está aún por limpiar”.

– Confucio.

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