Tratamiento del dolor lumbar y/o espalda

El tratamiento del dolor de espalda se ha convertido en algo cada vez más solicitado, debido al creciente número de casos presentes en la sociedad de hoy en día. Esta “epidemia” tiene mucha relación con nuestro actual ritmo de vida, la gran cantidad de horas que pasamos sentados cada día, los niveles cada vez más elevados de estrés y la falta de ejercicio físico en que nos vemos sumidos.

Quiero ayudarte a solucionar el dolor de espalda y hacer posible que empieces a llevar de nuevo la vida que te mereces. Por esta razón, me he especializado en el tratamiento del dolor de espalda y en la recuperación de hernias discales (yo mismo tengo dos, y me he recuperado sin ningún problema de ellas). 

Las causas del dolor lumbar son muy diversas y, contrariamente a lo que generalmente se piensa, no siempre el motivo es derivado de un problema en la estructura (columna). En este artículo te explico más en detalle esto, y además te hablo de algunos de los mitos más extendidos.

Las causas del dolor de espalda más comunes (aunque nunca se trate de un único factor) son:

  • Malos hábitos posturales
  • Mala alimentación
  • Causas emocionales
  • Una mala pisada
  • Una mala ejecución de ejercicios
  • Un problema o disfunción visceral
  • Una mala hidratación
  • Problema de descanso y falta de sueño reparador
  • Hernias y degeneraciones de disco
  • Pinzamientos nerviosos
  • Alteraciones sensitivas y neurológicas
  • Traumatismos/lesiones actuales o pasadas
  • Desequilibrios musculares o estructurales
  • Exceso de esfuerzo o mala planificación deportiva

Como ves son múltiples los factores que pueden estar causando tu dolor de espalda. Es aquí donde radica la importancia de un buen diagnóstico para poder atacar la causa real.

El problema que existe hoy en día es que la comunidad médica ha centrado todos sus esfuerzos en culpar a la estructura de los problemas de dolor lumbar. Sin embargo, la mayor parte de los casos no tienen nada que ver con un problema de este tipo. Esto da lugar a que puedas haber estado durante muchos años probando gran cantidad de tratamientos diferentes sin obtener ningún resultado.

Qué incluye el tratamiento del dolor de espalda

El tratamiento del dolor de espalda debe abordarse desde una visión global del organismo. ¿Esto que quiere decir? Pues que va a ser necesario prestar atención y/o modificar varios aspectos relativos a la salud del mismo

Cuando sufres dolor de espalda no sólo es un problema estructural o nervioso. El dolor sólo es un síntoma y te alerta de algo que hay que cambiar/mejorar. Por ello, esta manera de tratar el dolor de espalda abarca diversas áreas de tu salud que incluyen:

Mejora de la movilidad

Recuperar la movilidad perdida por las posturas mantenidas en el tiempo o como fruto de la falta de movimiento será una de las prioridades. Una espalda con dolor tiende a volverse rígida y sin movimiento. Eso perjudica la capacidad de circular de los fluidos corporales y genera estancamiento. Además favorece la aparición de contracturas y de dolor al intentar ir más allá de la rigidez impuesta por el sistema nervioso.

Además, al mejorar la movilidad de otras zonas adyacentes como las caderas o la columna torácica, vamos a reducir el estrés generado sobre la columna lumbar. En este vídeo te lo explico:

Reducción del dolor

Uno de los objetivos del tratamiento es la reducción de la inflamación y el dolor. Sin embargo, ya te adelanto que los esfuerzos no van a ir única ni principalmente encaminados a eliminar o reducir el dolor. Si bien el ejercicio ha demostrado ser capaz de por lo menos reducir el dolor, debemos ser conscientes de que esto no siempre es posible, pues muchos de estos problemas son muy complejos.

Por este motivo, el principal objetivo va a ser la mejora de la funcionalidad y sobre todo, el hacerte posible que recuperes tu ritmo de vida normal cuanto antes. El dolor ya desaparecerá con el tiempo si hacemos las cosas bien.

Mejora postural y patrón respiratorio

La respiración es la actividad que más repetimos a lo largo del día. Respiramos entorno a unas 25000- 30000 veces al día. Es por ello que tener un buen patrón respiratorio es fundamental para una espalda saludable. Además influye directamente en la postura y en la colocación de la espalda. Si tenemos la estructura bien alineada nuestra columna descansará sobre nuestra pelvis y no estará en tensión continua. Recuperar una mejor alineación postural será uno de los objetivos iniciales.

Mejora de la fuerza y la musculatura estabilizadora

La columna es fuerte y resistente. Por eso debes perder el miedo al movimiento, pues te columna no se va a «romper». Sin embargo, es cierto que mejorar la fuerza de toda tu musculatura estabilizadora, es decir, toda la musculatura de tu zona central (o core), va a aportarte garantías de realizar cualquier actividad con seguridad. Y al fin y al cabo, el dolor no es más que una señal de alarma, por lo que cuantos más motivos le des a tu organismo de no activar esa señal, mejor que mejor.

Tratamiento visceral y/o alimenticio

Las vísceras están en contacto directo con la columna. De su salud y movimiento natural también depende la salud de la espalda. En muchas ocasiones una de las fuentes de dolor de espalda son unas vísceras inflamadas o estancadas. A través de la nutrición y la liberación miofascial se puede intervenir en este aspecto para tratar de restablecer el equilibrio global de las vísceras.

TERAPIA SOMATO-EMOCIONAL

Las emociones se somatizan en el cuerpo. Y la columna muchas veces se lleva gran parte de esta somatización por su relación con las vértebras y su conexión directa con el cerebro a través de la médula espinal. Si encontramos la causa emocional que puede estar provocando todo este dolor, tendremos más opciones de solucionar el problema.

Estrategias y recursos para el día a día (formación al cliente de cómo dormir, cómo moverse, qué comer)

Tan importante es buscar soluciones como que adquieras el conocimiento relativo al correcto funcionamiento del cuerpo, y a cuáles son los mecanismos por los que aparece el dolor para asegurarnos que cuando éste surja sepas manejarlo y no te dejes llevar por el miedo. Además se hará hincapié en la higiene postural diaria, tanto en casa como en el trabajo para apoyar el tratamiento. Aprenderás la manera más idónea para dormir, sentarte, levantar peso incluso realizar tareas cotidianas como las tareas del hogar o transportar la compra. 

Hasta dónde se puede recuperar el dolor lumbar

El dolor lumbar como el resto de dolores de espalda depende de muchos factores como hemos dicho anteriormente. Por esta razón, cada caso es diferente. Sin embargo, es cierto que si mejoras todos los aspectos relacionados con la espalda y potencias la capacidad del cuerpo de recuperarse pueden llegar a producirse resultados espectaculares. 

Las personas a las que he entrenado han experimentado una mejora notable de su dolor de espalda, incluso algunos casos, donde la persona llevaba años con dolor ahora goza de una vida prácticamente sin dolor o con episodios muy aislados.

Una vez tratado el dolor lumbar nunca se puede bajar la guardia y se ha de mantener una vida activa y saludable para tratar de reducir la posibilidad de recaída.

No se pueden hacer una predicciones con el cuerpo humano, pero la recuperación del dolor lumbar lo que nos asegura es que los episodios de dolor lumbar cada vez aparecen con menor intensidad y duración, y además, más espaciados en el tiempo. Luego dependerá de muchos factores el hecho de que el dolor desaparezca por completo. 

¿Se puede recuperar una hernia discal?

Las hernias discales generan miedo entre los afectados porque les sitúa en un escenario de “peligro” ante el movimiento. He de decir (aunque siempre hay alguna excepción) que las hernias discales no han de ser discapacitantes si son tratadas como se deben y le damos al cuerpo el tiempo y herramientas para que curen. De hecho, se sabe que las hernias son capaces de reabsorberse solas de nuevo, con más probabilidad cuanto más grandes sean incluso.

¿Necesitas tratamiento para el dolor cervical?

El dolor cervical suele ser de los dolores de espalda de los más comprometidos porque puede producir adormecimiento en las extremidades, problemas de vértigos, mareos o problemas de visión y náuseas. 

El cuello es una zona delicada y que se ve implicada más de lo que creemos. Para tratar el dolor cervical no solo consiste en recuperar la estructura, debemos reeducar el movimiento del cuello y el control motor de la cabeza. Además es necesario que los músculos de esa zona estén equilibrados. Esto lo conseguiremos con liberación miofascial y ejercicio.

El tratamiento para el dolor cervical incluye:

  • Mejora de la movilidad cervical
  • Realineación cervical y craneal
  • Fortalecimiento de la musculatura profunda del cuello
  • Tratamiento de la ATM (Articulación mandibular)
  • Mejora de la propiocepción y del sentido del equilibrio
  • Mejora de la fuerza y equilibrio de músculos adyacentes